Si te has planteado dar el salto al coche eléctrico, seguro que te ha surgido esta pregunta: ¿cuánto tarda realmente en cargarse? La respuesta corta es "depende", pero no hace falta ser ingeniero para entenderlo. Con dos datos — la capacidad de la batería y la potencia del cargador — puedes hacerte una idea bastante ajustada del tiempo de espera, ya sea en casa, en el trabajo o en un punto de carga rápida por carretera.
Cargar un coche eléctrico es, en el fondo, como llenar un depósito: cuanto más grande sea el depósito (la batería) y más estrecho el grifo (la potencia del cargador), más tiempo se tarda. En la práctica, esto se traduce en dos cifras:
A estos dos factores hay que sumarles un margen del 10-15% de pérdidas propias del proceso de carga (parte de la energía se disipa en forma de calor), así que el tiempo real siempre es algo mayor que el cálculo "sobre el papel".
Tomando como referencia una batería de tamaño medio, de unos 50 kWh (similar a la de muchos coches eléctricos compactos y berlinas actuales), esto es lo que tardarías en cargarla del 0 al 100% según el tipo de punto de carga:
Son cifras orientativas: la potencia real de carga también depende de lo que admita el propio coche, así que dos vehículos enchufados al mismo cargador pueden tardar tiempos distintos.
Si alguna vez has cargado en un punto rápido, habrás notado que el porcentaje sube muy deprisa al principio y luego se frena en seco a partir del 80%. No es un fallo del cargador: es la propia batería protegiéndose. Al acercarse al 100%, el sistema reduce la potencia para evitar sobrecalentarla y alargar su vida útil. Por eso, en viajes largos, casi siempre compensa parar antes de llegar al 100% y seguir ruta: sales antes y apenas pierdes autonomía real.
La forma más rápida de "cargar" tu coche no es buscar el cargador más potente, sino no depender de la carga rápida en absoluto. Si cargas cada noche en casa con un cargador doméstico, el coche está listo por la mañana sin que hayas tenido que esperar en ningún sitio, y si tu tarifa eléctrica tiene horas valle, además sale bastante más barato que repostar gasolina o diésel. Si además tienes placas solares, puedes programar la carga para las horas centrales del día y cargar directamente con la energía que generas tú mismo.
No hace falta cargar al 100% cada vez que enchufas el coche, igual que no llenas el depósito de gasolina cada vez que conduces cinco minutos. Para el uso diario, mantener la batería entre el 20% y el 80% es más que suficiente para la mayoría de trayectos, y ayuda a conservar su capacidad a largo plazo. Reserva la carga completa al 100% para los días de viaje largo.
Para el día a día, un cargador doméstico bien dimensionado es casi siempre la mejor inversión: cargas mientras duermes, sin colas ni esperas, y si lo combinas con una instalación solar puedes reducir muy significativamente el coste de cada carga. En Solarlife instalamos cargadores Enphase IQ EV Charger 2, integrados con la misma app que gestiona tus paneles y tu batería, para que sepas en todo momento cuánta energía solar estás usando para cargar el coche.
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